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miércoles, 1 de febrero de 2017

Ciudades que caminan

La agenda urbana ha virado definitivamente en favor de los peatones. Facilitar la acción de andar debe ser clave en el planeamiento

El País
ANTONI GUTIÉRREZ-RUBÍ
19 SEP 2016

Caminar nos hace humanos. Esa condición —junto al lenguaje— fue el salto evolutivo que nos transformó de homínidos en humanos. Las ciudades que caminan —las que se piensan y se viven para caminar— son ciudades humanas: de escala, de concepción, de planificación. Salgamos pdeor un instante del punto de vista urbanístico, al que volveremos más adelante. Son muchas las personas que han reflexionado sobre la acción de caminar y la han dotado de múltiples significados. Desde una vertiente literaria y de ensayo, como los paseos solitarios de Hazlitt o Stevenson, o la vindicación del poeta Whitman hablaba de la cultura de andar como "rechazo de una civilización corrupta, contaminada, alienante y miserable".

También hay numerosas relaciones entre el caminar y el pensamiento, con las peculiaridades y costumbres diversas de pensadores como Kant, Nietzsche o Thoreau, recogidas por el filósofo Fréderic Gross. Se piensa mejor —y se enseña— cuando se camina, como bien sabían los peripatéticos —y su escuela filosófica— en Atenas hace más de 2.000 años. Desplazarse a pie es también una acción para descubrir, una experiencia estética, de liberación, y, en caso de practicarse en las ciudades, una acción con significado político y social. Para algunos incluso se trata del último acto de libertad auténtico. Caminar es la primera… y la última revolución y resistencia cívicas. Hasta el mismo Presidente Barack Obama tiene un proyecto, United We Serve, en que propone promover grupos de caminantes para mejorar el bienestar de sus ciudadanos.

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"La caminabilidad ha llegado a un punto de inflexión". Así es como la consultora ARUP resumía los resultados de un estudio —Cities Alive: Towards a walking world—, realizado en más de 80 ciudades del mundo, que analiza los efectos de las políticas enfocadas a favorecer la peatonalización de los espacios públicos y cuáles son las medidas que pueden ayudar a su implementación. Una de las conclusiones del informe es que este tipo de políticas son una parte esencial de la recuperación del espacio público por parte de los ciudadanos, es decir, sostiene que facilitar la acción de caminar es clave en la planificación futura de las ciudades.

Andando definimos la relación que establecemos con la ciudad, nuestra actitud hacia ella. Como espacio de uso diario, de descubrimiento como turistas, de paseo sin rumbo —el mítico flâneur—, o bien de compromiso. Quizás lo que ha cambiado, lo nuevo, es que empezamos a ser conscientes de lo que supone la reivindicación de ciudades más caminables. No hace tanto era extraño oír palabras como walkability y ahora los principales expertos, como Jan Ghel, lo sitúan en el centro del tablero. Iniciativas como la Red Ciudades que caminanejemplifican este cambio.

La agenda urbana ha virado definitivamente en favor de los peatones. Ahora es momento de que los gobiernos lo interioricen como un elemento más que tener en cuenta en las políticas de ciudad. Los grandes debates que vienen en las ciudades tendrán que ver con prácticas y andar podría ser un tema transversal en temas como Sanidad, Educación o Urbanismo.

Los datos y estudios apuntan a los beneficios de aplicar este tipo de medidas. Algunos son muy evidentes y de sobra conocidos, como el hecho de que aquellas ciudades con mayores espacios caminables experimentan beneficios económicos, ya que el comercio se ve favorecido de un mayor tránsito de peatones, o los beneficios ecológicos y de movilidad, con la reducción de tránsito motorizado especialmente de vehículos privados. Otros son también bastante previsibles, como la relación entre la práctica de caminar y la mejora general de la salud, incluso, como apuntó un estudio de la Universidad de Queensland, de la salud mental, o el hecho de que los barrios con grandes espacios peatonales atraen a ciudadanos de alto nivel a vivir en ellos.

Llevar a cabo este proceso no será fácil. En el fondo se trata de un cambio en la concepción del espacio público que choca con prácticas y costumbres muy arraigadas. Estos días estamos viendo un ejemplo con la prueba piloto de las supermanzanas en el barrio de Poble Nou, en Barcelona. Más allá de la propia medida y de sus complicaciones, lo más emocionante es la forma en cómo se pueden reocupar espacios que para la mayoría siempre se han identificado con el tránsito. Este es el tipo de transformaciones que reivindica el movimiento por hacer caminables las ciudades. Imaginar nuevos usos, nuevas formas de pasar el tiempo y, por supuesto, de desplazarse. Casi como poder descubrir la ciudad por primera vez, o de manera absolutamente nueva. Como, por ejemplo, la propuesta del proyecto del colectivo holandés If I Can’t Dance, inspirado por The Reading Groups, que plantean el intercambio de conocimientos de manera íntima y dinámica a través de la discusión de textos mientras se camina en parejas.

sábado, 28 de enero de 2017

Muere atropellado el poeta y activista que estaba recorriendo Estados Unidos descalzo

Por: Xaime Martínez
Playground
martes 24 de enero de 2017

El pasado sábado moría Mark Baumer, el poeta y activista medioambiental de 33 años que decidió cruzar Estados Unidos descalzo para concienciar sobre el cambio climático

Detrás, un joven de pelo largo y chaleco reflectante de color naranja mira irónicamente a la cámara, o a la pajita azul que sostiene en una de sus manos, o a una lona levantada por encima de su cabeza.

Así es como una y otra vez Mark Baumer se retrataba en su propio Instagram, en el que iba actualizando el progreso de su viaje a través de los Estados Unidos.

¿La razón de este viaje?

Concienciar a los norteamericanos acerca de los peligros que supone la destrucción del medioambiente. Para ello, decidió recorrer simbólicamente su país a pie y descalzo, desde Rhode Island (en una de cuyas librerías universitarias trabajaba) hasta California.

A la vez que contaba su viaje por medio de fotografías y poemas en Instagram, había abierto un crowdfunding en la página Youcaring.com con el que pretendía recaudar 10.000 dólares para una organización que lucha contra el cambio climático en su Rhode Island natal.

La idea de recorrer el país a pie contrastaba con las costumbres de los estadounidenses,  cuyo urbanismo y modo de vida empuja a un uso constante de los automóviles en todos los estratos sociales. Por eso, la propuesta de Baumer era revolucionaria y hermosa.

Sin embargo, todo se truncó cuando el pasado sábado fue atropellado por un todoterreno en una salida de la autopista en Florida.

El poeta y activista desgraciadamente no sobrevivió al accidente.

A pesar de todo, parece que su proyecto y su obra si han sobrevivido: las redes se han llenado de poemas de Mark Baumer y de personas que se solidarizan con sus ideas y con su visión de mundo; el crowdfunding, además, ha alcanzado en las últimas horas el doble del objetivo original.

Mark Baumer se ha ido, pero nos ha dejado muchas cosas. Descanse en paz

martes, 24 de enero de 2017

Un estudio analiza las barreras de los padres para que sus hijos vayan al colegio andando o en bici

Granada Digital
24 enero, 2017

Investigadores de la Universidad de Granada (UGR) han analizado por primera vez los impedimentos que los padres españoles tienen para que sus hijos realicen un desplazamiento activo (esto es, andando o en bicicleta) para ir al colegio.

Este trabajo, realizado por científicos del Departamento de Educación Física y Deportiva de la UGR, se ha publicado en la revista European Journal of Public Health, y analiza también la asociación de los impedimentos de los padres y madres con el género y el modo de desplazamiento de sus hijos.

En este estudio participaron 779 padres de niños de Educación Primaria (628) y de adolescentes de Educación Secundaria (151), que completaron un cuestionario en el que se les preguntaba cómo iban sus hijos al colegio, así como las barreras percibidas que dificultan su desplazamiento activo.

De este modo, la barrera más común que percibían los padres era la peligrosidad de las intersecciones. Específicamente, los padres de los niños destacaron también la cantidad de tráfico que hay como uno de los motivos para no dejar que sus hijos vayan solos, mientras que los padres de los adolescentes perciben también la distancia como una barrera para el desplazamiento activo de sus hijos.

Atendiendo al género de los escolares, el crimen y la inseguridad eran valorados como barreras más importantes para los padres de las niñas que para los de los niños en educación Primaria.

Como explica el autor principal de este trabajo, Francisco Javier Huertas Delgado, “nos encontramos en un momento en el que el sedentarismo se está convirtiendo en un problema a nivel social, debido a su incremento en los últimos años, y cada vez son más frecuentes enfermedades asociadas a él, como enfermedades cardiovasculares o diabetes”.

Por este motivo, resulta fundamental conseguir unos niños más activos físicamente y, para ello, debemos aprovechar toda la jornada escolar, por lo que el desplazamiento al colegio o a casa son momentos importantes y rutinarios.

“Comprender cuáles son las principales barreras de los padres para promover el desplazamiento activo de los hijos es crucial, sobre todo por la influencia que tienen las percepciones de los padres en cómo los escolares se desplazan y realizan actividad física, y por intentar solventar estos impedimentos”, apunta Palma Chillón, otra de las autoras del trabajo.

Los resultados obtenidos en este trabajo son clave para conseguir aumentar los niveles de desplazamiento activo y de actividad física de los niños. Así, los programas de promoción de movilidad activa deben ir orientados de esta forma a mejorar la seguridad de los cruces, así como las habilidades de los niños para enfrentarse a situaciones en la calle con respecto a su seguridad.

De igual forma, apuntan los investigadores, es necesario reducir el tráfico que se puede encontrar en las zonas cercanas a los colegios, y trabajar en la reducción de las distancias entre los centros educativos y el alojamiento familiar.