PAMPLONA: Accidentados 67 ciclistas en pasos de peatones durante 2014

ASIER GIL. Pamplona
Diario de Navarra

El incremento de la cifra de ciclistas urbanos que día a día recorre las calles de Pamplona es de unos años a esta parte extraordinario.

El Ayuntamiento de la capital, ante el riesgo que corrían los usuarios de bicicletas si circulaban por la calzada, optó por poblar las aceras de multitud de carriles bici que, en muchas ocasiones, no responden a unos criterios mínimos de seguridad -amplitud escasa, separación con los peatones insuficiente, materiales de construcción inadecuados...-. Y ello generó en la mentalidad de muchos ciclistas que habían sido obsequiados con una carta blanca para darles acceso a todas las aceras de la ciudad y prioridad en todos los cruces.

Pero nada más lejos de la realidad: la normativa de Pamplona, siguiendo la ley general de Tráfico, prohibe a las bicicletas circular por las aceras, a excepción de los carriles bicis y vías ciclables debidamente señalizados.

La consecuencia de esta situación es la constatación por parte de la Policía Municipal de un peligroso ascenso en el número de accidentes ocurridos en los pasos de peatones, muchas veces motivados por el desconocimiento de la normativa vigente por parte de los ciclistas urbanos.

Durante el pasado año se registraron 67 colisiones entre vehículos y bicicletas en pasos de peatones. Estos siniestros se saldaron con dos ciclistas heridos graves y 48 leves. Y en casi todos ellos, el usuario de la bicicleta se quejaba de la conducta del conductor, cuando era él el que había infringido las normas.

Desde la Policía Municipal de Pamplona quieren trasladar a los ciclistas urbanos que deben conocer la normativa, sobre todo porque esta busca preservar su seguridad. Y para evitar el riesgo que rodea a los pasos de cebra, es fundamental echar el pie a tierra.

Cuando un ciclista circula por un carril bici o una vía ciclable que transite por la acera, este tiene prioridad para cruzar un paso de peatones, pero, según la normativa de Pamplona, está obligado a detenerse, echar el pie a tierra y, una vez que compruebe que haya sido visto por el resto de conductores y que se cerciore de que van a detener sus vehículos, podrá proseguir su marcha.

Si ni siquiera se trata de un carril bici o vía ciclista, sino que se está pedaleando por una acera normal -algo que está prohibido-, el cruce del paso de peatones se debería hacer a pie, arrastrando la bicicleta.

Sin capacidad de reacción
Los agentes son conscientes de que muy pocos usuarios de la bicicleta cumplen la normativa, pero estiman necesario recalcar la importancia de extremar la precaución en los pasos de peatones, ya que el número de accidentes ocurridos en ellos es elevado.

Un conductor espera encontrarse en esos lugares con un peatón, por lo que mira y calcula si le da tiempo o no de pasar. Pero ante la llegada de un ciclista a una velocidad superior, no tiene la capacidad de frenar a tiempo. Sobre todo, ante ciclistas que se lanzan a cruzar los pasos de peatones creyendo que tienen derecho a pasar sin detenerse. Por ello, según explican en la Policía Municipal, muchos de los choques se producen en los laterales de los coches, siendo el ciclista el que golpea al vehículo.

Y por si la propia seguridad no fuera suficiente motivo -huelga decir que el usuario de la bicicleta es la parte más débil en un accidente de este tipo-, la policía también avisa de que, en la mayoría de los casos, el ciclista deberá hacer frente a los costes del siniestro, si el vehículo con el que ha colisionado resulta dañado -incluso hay sentencias judiciales condenando al ciclista a pagar los daños generados-.

El pie a tierra es una medida única de Pamplona -no la adoptó ninguna de las otras localidades de la comarca-, y los agentes comprenden que se genera una situación caótica, ya que un peregrino del Camino de Santiago, por ejemplo, atravesará decenas de municipios y es inviable que en cada uno de ellos adecue su pedaleo a las diferentes normativas.

Pero, asimismo, valoran que es una norma muy útil para evitar que los ciclistas salgan malparados en los pasos de cebra.

Además de alertar de esta situación, la Policía Municipal también hace hincapié en la actitud que los ciclistas urbanos deben adoptar cuando circulen por las aceras.

A pesar de estar prohibido, no se suele denunciar, a no ser que se transite hablando por teléfono móvil, a una velocidad excesiva, con los auriculares puestos o bajo los síntomas del alcohol -todos los años, según apuntan, hay tres o cuatro casos de ciclistas que dan positivo en un control de alcoholemia-.

La convivencia con los peatones es complicada y los usuarios de la bicicleta deben tener siempre presente que son las personas que van a pie las que poseen la prioridad.

El objetivo es reducir la cifra de atropellos que se producen en las aceras, que en Pamplona en el año 2014 fue de 11, con el resultado de tres heridos. También se registraron el pasado año dos colisiones entre dos ciclistas, una de ellas en un carril bicicleta

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