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jueves, 30 de agosto de 2018

BICIS Y PATINETES FUERA DE LAS ACERAS EN BILBAO

El Ayuntamiento bilbaíno estudia cómo regular el uso de estos vehículos, cada vez más numerosos

LUIS LÓPEZ
Jueves, 30 agosto 2018
El Correo

Da la impresión de que cada día se inventa un nuevo artilugio sobre el que montarse y circular. Están los segways, las incontables variables de patinetes, los más modernos hoverboards...

– Si me compro uno de estos chismes, ¿qué hago? ¿Por dónde circulo? ¿Qué pasa si arrollo a alguien y le provoco lesiones?

– Ahora mismo hay un vacío legal. No hay respuestas. Y en caso de accidente será el juez quien determinará quién tiene la culpa y sus responsabilidades.

Quien responde es Enrique Urquijo, director de Circulación, Transportes y Medio Ambiente del Ayuntamiento de Bilbao. El problema es serio porque esos cachivaches, a los que se ha bautizado como vehículos de movilidad personal (VMP), cada vez tienen más presencia en la vía pública, por lo que su potencial para generar conflictos es notable.

El Consistorio quiere abordar el asunto en el Foro por la Movilidad Sostenible, que comenzará a funcionar este mismo otoño. Se trata del organismo en el que participan los grupos municipales y otros agentes relacionados con este mundo con el objetivo de desarrollar el Plan de Movilidad Sostenible, aprobado el pasado mes de junio.

Sin embargo, el problema lleva tiempo sobre la mesa. ¿Por qué no se han tomado medidas antes? El director de Circulación destaca que el asunto es peliagudo. Un ejemplo es lo que le ha ocurrido a Barcelona, que sí se ha decidido a legislar pese a que aún no existe una regulación estatal superior. La ciudad condal, «con carácter general, prohíbe los VMP por la calzada, y los manda a los bidegorris»; y eso ha creado un enorme conflicto con los ciclistas, que ven cómo unos carriles que habían logrado conquistar ahora deben compartirlo. Según esta tesis, el espacio que se reserve a los nuevos mecanismos de movilidad sostenible (patines y segways son aparatos eléctricos) no deben ser en detrimento de las tradicionales maneras ecológicas de desplazarse (en bici o andando), sino a costa del principal enemigo: el coche privado.

https://www.elcorreo.com/bizkaia/bicis-patinetes-aceras-20180830103502-nt.html

martes, 26 de abril de 2016

Alfonso Gil, concejal de Circulación de Bilbao "Yo creo que el semáforo quita espacio al peatón"

“No soy antibidegorris pero voy a sacar la bicicleta a la calzada”

Alfonso Gil, concejal de Circulación, tiene más de un frente abierto. Quiere dar más protagonismo a la bicicleta, dotar a Bilbao de más aparcamientos y cambiar a una OTA más tecnológica

UNA ENTREVISTA DE OLGA SÁEZ FOTOGRAFÍA JOSÉ MARI MARTÍNEZ - Domingo, 24 de Abril de 2016
Deia

BILBAO - Se diría que Alfonso Gil es entusiasta por naturaleza. Por eso, quizás, pone la misma pasión al hablar de semáforos o autobuses que de su afición por la música. Entre los objetivos del concejal de Circulación habla con ambición del futuro de la bici como transporte, y aunque a veces parece ciencia ficción está dispuesto a conseguir que sin bajarse del coche un ciudadano sepa dónde tiene libre una plaza de aparcamiento, le avisen cuando se pase del tiempo o le ofrezcan alternativas de rutas si hay atascos a través de una aplicación en el móvil que quiere ser vanguardia en Bilbao.

Hay quién piensa que el PSE en el gobierno municipal ha perdido protagonismo. ¿Usted qué cree?

-Cuando uno hace la gestión con convicción, más que protagonismo lo que quiere es el cariño de los ciudadanos de Bilbao y, en nuestro caso, lo que estamos haciendo es ser reales con el compromiso que adquirimos. Nuestro proyecto es poner las preocupaciones de la gente en los primeros lugares de la gestión municipal. Es importante acabar con la lacra del desempleo; sigue siendo fundamental la cohesión territorial, que todos los barrios tengan los mismo servicios; y la cohesión social, que nadie se quede abandonado a su suerte. Por lo tanto, creo que los reconocimientos más que de manera electoral, buscamos un reconocimiento social y al final la evaluación vendrá cuando tenga que venir.

Le hemos visto en la bancada de la oposición en debates muy acalorados. ¿Ha tenido que pactar muchas desavenencias?

-Vinimos al gobierno sabiendo que éramos partidos distintos. Pensamos en el futuro de la ciudad. Más en lo que nos unía que en lo que nos separaba. Porque si uno piensa en lo que nos separa jamás es capaz de pactar. Coincidíamos en que Bilbao tiene que avanzar, progresar, seguir siendo una capital con vocación internacional. Las personas son el eje de nuestra actuación y por eso nos pusimos de acuerdo. Fuimos capaces de pactar un programa de gobierno y es lo que nos guía. Estoy seguro que si lo testáramos en la calle más del 90% de los ciudadanos estaría de acuerdo.

Según el Observatorio de los barrios, uno de los temas que preocupan a los bilbainos es la falta de aparcamientos. ¿Está en marcha una nueva política de estacionamientos?

-Estamos trabajando en ello. Bilbao tiene una orografía muy compleja. Tenemos 46,2 kilómetros cuadrados aproximadamente de superficie que tenemos que dotar de las suficientes infraestructuras como para que, por ejemplo, el coche esté bajo rasante. Es cierto que hay casi 50.000 plazas de estacionamiento en la ciudad, un buen ratio por habitante, pero es verdad que en algunas casas hay dos y tres coches. Nosotros como Ayuntamiento no podemos satisfacer toda esa demanda, pero lo que sí garantizamos , y en esa línea trabajamos, es en la ocupación de edificios que están en desuso; en ver cuáles son las necesidades de los diferentes barrios. No vamos a tener plazas de aparcamiento para que todo el mundo tenga el coche estacionado debajo de su casa, pero vamos a intentar plantear una política de aparcamientos inteligente que nos ayude a superar y cambiar la movilidad de la ciudad.

¿Se han identificado ya esos edificios susceptibles de convertirse en aparcamientos?

-Estamos haciendo el censo conjuntamente con urbanismo y queremos tener los datos para junio. Hemos visto algún edificio, pero hay que hacer más prospección porque en algunos casos detectados sería mayor la inversión que el rendimiento. Pero estamos en ello porque hay que recuperar el tiempo perdido. Las políticas de aparcamiento sufrieron una parálisis en 2008 fruto de la crisis económica.

¿En qué otras ideas trabajan, porque entiendo que solo con los edificios no se podrá subsanar la demanda?

-Sí, estamos explorando hacer algún aparcamiento bajo rasante, tradicional, pero también estamos con empresas que construyen de manera modular. Esta es otra fórmula que trabajamos para zonas orográficas complicadas porque tienen a su favor que se instalan muy rápidamente, son fáciles de mantener y el coste es muy reducido. Con ello daríamos solución a un problema que tienen los barrios altos y que demandan.

¿Cuántos aparcamientos necesita Bilbao?

-Estamos realizando un estudio para conocer ese dato. Nos preocupa también el tema de los aparcamientos disuasorios para furgonetas. No tienen un sitio en los aledaños de la ciudad. Ahora, por ejemplo, en la calle Circo Amateur de Txurdinaga en ciertos momentos está lleno de furgonetas. Queremos trabajar en esa línea para que los transportistas puedan sacarlas de allí y así los ciudadanos puedan aparcar el vehículo.

La nueva gestión de la OTA va a introducir la gestión directa. ¿Qué supone este cambio?

-Por fin vamos a tener el control del estacionamiento sobre rasante en Bilbao y eso nos va a permitir hacer políticas de movilidad reales. Por ejemplo, antes teníamos que compensar a la empresa si establecíamos una zona peatonal. Eso va a desaparecer. Si por diferentes motivos necesitamos establecer una zona peatonal lo podremos hacer automáticamente. Además, necesitamos la herramienta del nuevo sistema. Creemos que las empresas van a venir con soluciones tecnológicas muy novedosas y eso nos va a hacer estar en los primeros puestos en cuanto a sistemas inteligentes que nos van a permitir movernos de otra manera. Nos va a permitir no malgastar nuestro tiempo.

¿Cuándo entra en vigor?

-Esperamos hacer el tránsito para mediados de verano, agosto o septiembre. Se han presentado siete empresas. Las ofertas, según los técnicos, son buenas, y queremos dar un salto cualitativo. El Ayuntamiento va a tener que trabajar doblemente porque todos los movimientos que se hagan por el sistema OTA van a pasar por el Consistorio.

¿En qué beneficia al ciudadano?

-Queremos que sea una OTA muy tecnológica de manera que una persona que llegue a Bilbao, a través del smartphone, no se tenga ni que bajar del coche para saber dónde tiene sitio para aparcar, pagar la tarifa e incluso que se le devuelva lo no consumido. Además, el sistema debe ayudar al mundo de la movilidad reducida.

Ahora ya es posible pagar a través del móvil, ¿cuál es la novedad?

-Ahora se hace a través de una página web y nosotros queremos crear una aplicación específica. Que te avise si se pasa el tiempo y puedas recargarlo desde el móvil. Incluso que el sistema te permita saber la conexión con diferentes formas de transporte público. La finalidad es que tengas en el smartphone una aplicación que se va a llamarMovilidad Bilbao y que te conectará con todos los medios de transporte, aparcamientos, si tienes un coche eléctrico te dirá dónde puedes cargarlo o si hay un atasco sistemas alternativos para llegar. Me gustaría que Bilbao fuera la referencia en movilidad.

¿Qué piensa como concejal de Circulación de las nuevas plataformas que han surgido para compartir aparcamiento o avisar de las plazas libres?

-Todas las plataformas que ayuden al ciudadano a vivir mejor son buenas, pero hay un marco legal que no podemos traspasar. Hemos estado reunidos con el sector del taxi; como todo el mundo sabe Uber ha tenido problemas en el resto del Estado y en Bilbao no se ha desarrollado. Nuestros taxistas tienen una gran calidad y tenemos que defenderles. Todo aquel sistema que se quiera desarrollar para un servicio mejor, bienvenido sea. Pero eso sí, si va a en contra de la legislación o son piratas me tendrán en contra. El que quiera trabajar en Bilbao va a tener que cumplir las reglas de juego normativo. He puesto el ejemplo del taxi porque es el más llamativo, pero podría poner ejemplos en otros sectores.

¿Cómo van a mejorar la situación del taxi?

-Queremos estudiar todas las paradas y su idoneidad porque algunas están infrautilizadas y otras saturadas. Hay que adecuar las paradas de taxis a las necesidades reales de la gente. Hemos detectado cuáles son los problemas y cuales pueden ser las soluciones. Esto lo vamos a hacer con todos los sectores.

Ha dicho en más de una ocasión que la bici va a tener un mayor protagonismo. Precisamente uno de los objetivos del mandato era unir con un bidegorri Sabino Arana y Briñas. ¿Para cuando se podrá realizar este paseo en bici?

-Era un horizonte del anterior mandato y no queremos cambiarlo. Vamos a trabajar para que ese bidegorri sea así. Pero tampoco le voy a engañar al ciudadano, la bicicleta se va a desarrollar en Bilbao por la calzada, va a ganar espacio y en ese plan de movilidad que vamos a impulsar, la bicicleta es una transporte público que no contamina y va a ir por donde siempre tuvo que ir. Porque tenemos experiencias de ciudades cercanas como Donosti donde hay muchos problemas con los bidegorris. Tenemos que aprender de ello. No voy a ser antibidegorris, todo lo contrario, pero el objetivo de este concejal y de este gobierno es que la bicicleta gane espacio en calzada.

Al ciudadano en bici le da respeto.

-Soy el primero que cuando bajo en bicicleta por Hurtado Amézaga voy con precaución, pero entre todos hay que generar una nueva cultura de movilidad. Bilbao tiene que ganar en velocidad comercial, pero también vamos a tranquilizar el tráfico en algunas zonas de la ciudad.

¿Puede implicar cambios de circulación, más semáforos o específicos para bicis como en Holanda?

-Yo creo que el semáforo quita espacio al peatón. Cuando los ciudadanos piden un semáforo no se dan cuenta de que están pidiendo puertas al campo. El peatón cuando reivindica el semáforo pierde el privilegio. Por eso, en las zonas pacificadas vamos a ir quitando semáforos.

¿Tienen algún modelo en el que se están fijando?

-Nos gusta cómo se ha hecho en Copenhague o Estocolmo.

¿La Línea 3 del metro implicará un análisis del transporte público?

-Vamos a hacer un estudio tres meses antes del comienzo de la Línea 3 y tres meses después de su implantación otro análisis. Con esos datos ciertos tomaremos decisiones. Pero más allá de la Línea 3 nuestra intención es analizar más en profundidad la línea de Bilbobus. Creemos que tenemos necesidades que se pueden implementar y tenemos líneas que tenemos que mejorar. Y, queremos aumentar el parque de movilidad eléctrica p

martes, 21 de julio de 2015

¿Cuántos ciclistas hay en Zaragoza?


Christian Peribañez en Heraldo de Aragón (20/07/2015)

Saber cuántos son y por dónde van. Este es el propósito del Barómetro de la Bicicleta, que prevé ofrecer una  detallada radiografía de cómo es el tráfico ciclista en Zaragoza. En la última reunión del Observatorio de la Bicicleta se instó a que se actualice este barómetro, dado que sus últimos datos son de 2010 y mucho ha llovido desde entonces. En estos cinco últimos años las estaciones Bizi se han extendido tímidamente, la red ciclista ha sobrepasado los 120 kilómetros en la ciudad y la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Aragón obligó a bajar a los ciclistas de las aceras, lo que ha resultado disuasorio para muchos de ellos.

http://www.zaragoza.es/ciudad/viapublica/movilidad/bici/publicaciones.htm
 
Aunque habitualmente se dice (y se repite como un mantra) que en Zaragoza se producen unos 80.000 desplazamientos diarios en bicicleta, esta estimación debe ser respaldada con datos. De hecho, en el último barómetro se indicó que eran 55.000 los zaragozanos que usaban su bici a diario, a pesar de que más de 300.000 tenían una bici en el trastero o el garaje para su uso personal. Las únicas cifras fiables son las que ofrece periódicamente el servicio Bizi, que en 2014 registró una pequeña bajada de sus habituales 7.800 usos diarios. 
En el Observatorio se contempló la posibilidad de hacer recuentos manuales (estudiando los aforos y contando ciclistas para luego hacer una proyección), pero se prefirió optar por el barómetro, aprovechando la coincidencia de que la Red de ciudades por la bicicleta va a poner en marcha un estudio a nivel nacional. 
Los nuevos datos que arroje el estudio –que podrían tenerse a comienzos de 2016– serán cuantitativos pero también cualitativos. De hecho, arrojarán luz sobre las rutinas y los recorridos más habituales de los ciclistas urbanos, lo que dará pistas también para continuar con las inversiones en materia de Movilidad. En el último Observatorio, sin ir más lejos, se apostó por crear un carril bici por la calzada del paseo de la Constitución y por acelerar también el del puente de Hierro para aprovechar la partida del 600.000 euros del presupuesto de 2015.
El estudio será completo y ambicioso (en 2010 se hicieron 800 encuestas), dado que analizará los datos por edad, por sexos, por barrios (la margen izquierda exhibe músculo ciclista) e, incluso, se calibrará el conocimiento (o no) de las normativas y ordenanzas vigentes. También se analizarán los conflictos entre los diversos usuarios de la vía: los peatones ya criticaban en 2010 que los ciclistas circulaban a velocidad excesiva (14,1%) y no respetaban los semáforos (16,1%), mientras que los conductores se quejaban de que aún habiendo carril bici algunos ciclistas iban por las calzada.

Desde la plataforma Acera Peatonal destacan que, felizmente, se percibe que «ha aumentado la circulación ciclista en calzada, rompiendo los clichés de jóvenes alocados y pasando a verse a todo tipo de personas».

jueves, 11 de diciembre de 2014

Bodas de plata de Kalapie

  • La asociación de ciclistas urbanos edita un libro que repasa su trayectoria. Cuando nacieron fueron considerados unos «hippies, aguafiestas y marcianos», pero hoy en día se han convertido en un agente fundamental en el diseño de los bidegorris

¿Cómo se pasa en 25 años de ser considerado un bicho raro a ser el agente fundamental para trazar las políticas de movilidad de la ciudad? La respuesta la tiene Kalapie que ha editado un libro y un vídeo que repasa su trayectoria en el último cuarto de siglo. Su presidente, Higinio Otazu, recuerda que lograr el bidegorri de La Concha costó un década. Su apuesta por una ciudad diferente, con menos coches y más bicicletas, fue premiada con la medalla al mérito ciudadano en 2008. Su influencia hoy en día se resume en que son los impulsores de los bidegorris que se trazarán en los próximos meses en Martutene y en Egia.

El presidente de Kalapie, Higinio Otazu, explica que el colectivo optó en 1989 por un modelo «arriesgado» pero que el tiempo ha demostrado acertado: ser una asociación que «combinara la crítica a las instituciones con el diálogo, como herramienta fundamental para la transformación que se pretendía impulsar». El responsable de Kalapie afirma que «sin tenacidad no es posible hacer reformas de calado» porque los cambios culturales y de mentalidad se producen con gran lentitud. El libro relata la pelea librada para conseguir introducir un bidegorri por el paseo de la Concha, que se prolongó desde 1991 hasta 2002, cuando se estrenó «sin inauguración oficial por la tensión y el miedo que había en el Ayuntamiento a las reacciones».
Cinco años después de su fundación, Kalapie ya era un agente social respetado «gracias al rigor de sus planteamientos y la popularización de sus reclamaciones», pero el colectivo no entró a la Comisión Asesora de Tráfico del Ayuntamiento hasta 1996. La asociación nunca ha ocultado sus discrepancias con las diferentes instituciones y gobiernos locales, pero explica que el avance de la bicicleta en la ciudad se produjo gracias a «un 'taburete de la movilidad sostenible'» con tres patas: «La voluntad de cambio» de los gobiernos de Odón Elorza, la «sensibilidad» de los técnicos municipales y «el empuje de la sociedad civil organizada con Kalapie a la cabeza».

El colectivo no comulgó, sin embargo, con las políticas de aparcamiento para coches en el centro de la ciudad del anterior alcalde, y recientemente no ha logrado que Gobierno Vasco y el ejecutivo de Izagirre les apoyase en su propuesta de trazados ciclistas inundables en el cauce del Urumea en Martutene (aunque su impronta sí quedará en Txomin).

Desde 2005 Kalapie participa junto al Ayuntamiento en el Observatorio de la Bicicleta, que elabora un informe anual sobre el estado de la infraestructuras ciclistas y el uso de la bicicleta. En 2008 el colectivo fue galardonado con la medalla al mérito ciudadano, aunque Otazu explica que el mayor reconocimiento lo reciben al «mirar cómo es ahora y cómo era antes la ciudad». No sólo se ha producido un cambio cuantitativo, en los kilómetros de bidegorris o en el número de usuarios de la bicicleta, sino cualitativo. «Lo que más se ha modificado tiene que ver con la mentalidad. En 25 años se ha invertido la percepción de la bicicleta. De una práctica sospechosa se ha pasado a una manera normal de desplazarse por la ciudad».  En 2016 la bici será el vehículo oficial de la Capitalidad Cultural Europea.

Kalapie, sin embargo, no se duerme en los laureles. «Hemos vivido un cambio del paisaje, pero aún estamos muy lejos de las cifras de otros países europeos». Otazu cree que hay pocos tramos de bidegorri por hacer, y que a partir de ahora el reto será que las bicicletas compartan las calzadas con los coches. «Las aceras son para los peatones. Hay que mejorar las combinaciones de la bicicleta y los transportes colectivos. Y hay que lograr conectar la red de bidegorris con los barrios y los municipios periféricos, por ejemplo en Altza, Bidebieta, Aiete, Tritxerpe o Lasarte».